Ver Ler

Contributos para uma Iconografia da Leitura

 

«A leitura não é apenas uma operação abstracta de intelecção: é utilização do corpo, inscrição num espaço, relacionado consigo próprio ou com os outros. É por esta razão que se deve dar particular atenção aos modos de ler que desapareceram do nosso mundo contemporâneo. Por exemplo, a leitura em voz alta, na sua função dupla: comunicar a escrita àqueles que não sabem decifrá-la, mas também cimentar formas de sociabilidade encaixadas que representam figuras do privado – a intimidade familiar, a convivência mundana, a conivência erudita (…).»

Roger Chartier, A Ordem dos Livros

***

Ver Ler através de uma publicação periódica de finais de Oitocentos: o acto de ler nas páginas da revista Illustracción Artística (Barcelona) - Fundo Vicente Rocha - Galeria das Doações da Biblioteca Municipal de Coimbra

 

 Noticias políticas, quadro de Vicente St Lerche
[In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano VII, nº 317 ( 23 de Enero de 1888), p. 36]

«Este cuadro es doblemente apreciable, pues á naturalidad y expresión de sus figuras, reúne a circunstancia de darnos una idea exacta de una cervecería alemana á principios del siglo actual. El asunto es á propósito para un cuadro de género.
            Se ha recibido una gaceta y como aquellos tiempos no eran los nuestros en que sabemos día por día y hasta hora por hora si ha estornudado el czar de Rusia ó si le aprieta el reuma al emperador de la China, la concurrencia del establecimiento, incluso el dueño, tiene puesta toda su atención en las noticias de que se da lectura. Probablemente versan sobre las empresas napoleónicas, y ello dará lugar en seguida á una luminosa discusión en que de una parte el elemento laico discutirá muy serio si Bonaparte es ó no es el verdadero Antecristo, y de otra parte un inválido de las guerras de Federico el grande demostrará que otra fuera la suerte de Europa á no haber él dejado una pierna en el campo de batalla de Chotzemitz.
            Si típicos son los personajes, no le va en zaga el lugar de la escena; y por cierto que visitando al presente una cervecería de cualquiera población subalterna de Alemania, se viene en conocimiento de que podrán haber pasado los tiempos de Napoleón y de Federico; lo que no ha pasado es el aspecto de la cervecería. Esta y la posada española parecen estar exentas de envejecer, suponiendo que alguna vez hayan  sido jóvenes: al igual que don Quijote reconocería hoy por hoy el aposento donde acuchillo los pellejos de vino, Juan de Leyda podría creerse en la estancia donde servió books á sus parroquianos antes de convertirse en el rey profeta.»

[Crítica contida em] Nuestros grabados. In Nuestros grabados. In La Ilustracción Artística, nº 317, ( 23 de Enero de 1888), p. 34

 

 Tertulia em casa de Diderot, quadro de Meissonier
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano VII, nº 328 - ( 9 de Abril de 1888), p. 123
 

«[…] el cuadro de Meissonier da idea de una de las tertulias frecuentes en casa de Diderot, donde eran leídos, discutidos y sancionados los artículos destinaos a la Enciclopedia. Los personajes reproducidos en el lienzo, aparte Diderot, son Daubenton, Rousseau, Tonne, Marmontel, D’Alembert, Lemonnier y Leblond, la flor y nata del enciclopedismo. En esas tertulias se formó propriamente la nube que descargó sobre Europa, al poco tiempo, la famosa revolución de 1789.»

[Crítica contida em: Nuestros grabados. In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano VII, nº 328 ( 9 de Abril de 1888),, nº 328, p. 122

 

«Render-se à voz do leitor - excepto quando a personalidade do ouvinte é dominante - suprime a nossa capacidade de estabelecer um certo ritmo de leitura, um tom, uma entoação que é exclusiva de cada pessoa. Condena o ouvido à voz de outra pessoa e, através desse acto, estabelece-se uma hierarquia (por vezes manifesta na posição privilegiada do leitor, numa cadeira à parte ou num estrado) que coloca o ouvinte à mercê do leitor. Descrevendo uma leitura entre amigos, Diderot escreveu em 1759: “Sem se aperceber, o leitor instala-se da forma que acha mais apropriada e o ouvinte faz o mesmo […]. Acrescente-se uma terceira personagem à cena e ela irá submeter-se à lei das duas primeiras: é um sistema combinado de três interesses” [Denis Diderot, Essais sur la peinture, org. Gita May, Paris. 1984].»

Alberto Manguel, Uma história da leitura
Lisboa : Presença, 1998, p. 133

 

A Pequena leitora, quadro de Ernesto José Laurent
(Grav. por Baude)  - Salon de Paris de 1889.
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano VIII, nº 406 -  (7 de Octubre de 1889), p. 333

«La escena se desarrolla en una humilde choza de Bretaña, de ese departamento francés, el más aferrado a las antiguas tradiciones, en donde tienen la religión y la monarquia legitimista sus más hondas raíces y en donde el aficionado a leyendas y costumbres populares de remotos tiempos encuentra rico botín para suyas colecciones folkloristas. Una anciana de fisonomía bondadosa ha suspendido su faena para escuchar las noticias que de un diario de París le lee su nietecita. He aquí lo que vería en el cuadro quien sólo superficialmente lo mirara.
            Pero ¿no dice algo más que esto la hermosa pintura de Laurent? En nuestro concepto, sí; para nosotros no es esta una simple escena íntima de familia sino que con ser aparentemente tan limitada constituye la reproducción de la página enteramente repetida de la historia de la humanidad, es la representación de la incesante marcha del progreso. La ancianidad pendiente de los labios de la niñez, la rueca vencida por el periódico simbolizan el contraste entre el pasado y el presente.
            Para tratar este asunto, Laurent ha sabido prescindir de los tan gastados moldes que suelen acumular sobre lo que fue todo género de imperfecciones y presentar lo que es como quinta esencia de lo perfecto. El famoso pintor parisién ha querido que el pasado aparezca á nuestra vista con todos los atractivos que le dan derecho a nuestro respeto y el presente como un peldaño más alto sí, pero al fin peldaño, de la escala infinita por donde asciende el hombre movido por irresistible impulso hacia la perfección. ¿Cómo lo ha conseguido? pintando por un lado una anciana de rostro tan simpático como inteligente que no sabe leer y por otro una niña que lleva la viveza escrita en el semblante y que conoce aunque no domina el arte de la lectura.            
El cuadro de Laurent es uno de los múltiples aspectos en que se nos ofrece el !excelsior! es un memento á la humanidad para que, no olvidando que el presente de hoy no tardará en convertirse en pasado, continúe sin desfallecimientos pero también sin soberbia la obra que las edades que fueron le transmitieron y que á su vez habrá de transmitir á las edades que serán.
            A esta belleza de fondo del cuadro de Laurent corresponden perfectamente las innumerables bellezas de forma. ¿Se trata de naturalidad’ ahí están las actitudes de las dos figuras; ¿se busca expresión? no hay más que fijarse en las caras d la niña y de la anciana; ¿se quiere corrección de dibujo? tiéndase la mirada por el lienzo todo, que mucho hay en él que admirar bajo esto concepto.
            De lo único que no podemos formarnos cabal idea es del colorido; y sin embargo lo presentimos, sea porque conozcamos la escuela á que pertenece el autor de La pequeña lectora, sea porque nos lo hace adivinar el magnífico grabado de Baude, de ese artista que ha obtenido tres medallas en el Salón de París y cuyas obras están, por ende, fuera de concurso, es decir que no pueden ser rechazadas por el jurado.»

 

[Crítica contida em] Nuestros grabados. In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano VIII, nº 406 (7 de Octubre de 1889), p. 330


 O açambarcador de jornais, desenho de F. Coradam
 In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano X, nº  519 (7 de Deciembre de 1891), p. 775

« ?Quién no ha tenido ocasión de ver en algún Ateneo, café ó fonda á uno de esos lectores terribles que apenas llegan los periódicos del día se apoderan de cuantos les vienen á las manos y de muchos de los cuales no han de enterarse por falta de tiempo ó sobra de cansancio [sic]? Porque el rasgo característico del acaparador de periódicos, no tanto es el afán de leer mucho, como el deseo de dejar a muchos sin leer: ¡desgraciado del que pretenda disputarle la presa que él mismo no ha de devorar! Y lo peor del caso es que nuestro hombre cuando comienza su diaria tarea se figura de buena fe que ha de leer todos los papeles que coge, y se le antoja además que su ansia no podría quedar satisfecha si los deja sobre la mesa y a la disposición de los otros concurrentes.
            Todos los conocéis, todos sabéis de memoria su tipo, sus prácticas y sus costumbres; pues bien: fijaos en el dibujo de Coradam y habréis de convenir que el artista alemán estuvo verdaderamente acertado en la reproducción del uno y en la exacta pintura de las otras.»

[Crítica contida em: Nuestros grabados. In La Ilustracción Artística, nº 519
(7 de Deciembre de 1891), p. 778, col. 2 ]


Comenzaron las lecciones de inglés…, il. por Cabrinetv
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano X, nº  478 (23 de Febrero de 1891), p. 123


Bilhete amoroso, estátua de G. Van der Straeten
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), Ano IX, nº 454 (( de Setiembre de 1890)

El jardin de los recuerdos [O jardim das recordações], quadro de Davidson Knowles
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano VIII, nº 366 (7 de Enero de 1889), p. 21

A carta, quadro de G. la Monica
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano X, nº 475 (2 de Febrero de 1891), p.71

«Con este cuadro ha dado a conocerse, por decirlo así, un nuevo pintor italiano, salido de la escuela napolitana, que hace su presentación en el mundo del arte, no como inexperto bisoño, sino como aguerrido veterano.
            El asunto de la pintura por sí solo se explica: la carta, á juzgar por la impresión que en la lectora produce, debe ser epístola amorosa, y las dos jóvenes son á no dudarlo hermanas entre las cuales no existen secretos y sí aquella confianza, aquella intimidad que tan bien sientan en corazones despertados al sentimiento por una misma madre.
            La composición sin ser de alto vuelo acusa verdaderas dotes artísticas en su autor: un tema agradable, disposición graciosa de los elementos que integra, corrección en el dibujo, expresión y naturalidad en las figuras, son condiciones suficientes para justificar nuestro aserto.
            El sello de la elegancia y distinción que en su cuadro a sabido imprimir demuestran que las tendencias de el Sr. la Monica se ajustan à la escuela naturalista que podríamos llamar del buen tono y que tantas obras maestras ha inspirado á los pintores de todo el mundo, pero sobre todo á los franceses, quienes en la atmósfera de los salones de la alta sociedad han respirado el buen gusto que tan de alabar en todas las manifestaciones artísticas

[Crítica contida em Nuestros grabados. In Illustracción Artística nº 475, p. 74, col. 3]

 

A primeira novela, quadro de L. Winnigerode
In La Ilustracion Artistica(Barcelona), ano IX, nº  465 (24 de Noviembre de 1890), p.337

« Es de suponer que algunos y aun muchos de nuestros lectores habrán leído la preciosa novela de la eximia escritora doña Emilia Pardo Bazán, Los pasos de Ulloa.¿recuerdan, los que en este caso se encuentran, la descripción que hace la autora en los apuntes autobiográficos que al libro preceden, de uno de los episodios de su niñez, cuando encaramada en frágil torre de Diccionarios, Ilustraciones y sillas se apoderó de los libros del último estante de la biblioteca de su padre, libros que excitaban tanto más su curiosidad cuanto que se le había prohibido tocar-los y por ende leerlos?
            Para los que esto recuerden es innecesaria toda descripción del cuadro de Winnigerode, además de que asunto tratado por la Sra. Pardo de Bazán ha de ser por este solo hecho fruto prohibido para nuestra modesta pluma. A los que no hayan leído la novela citada, el grabado que publicamos les dirá lo bastante para hacer ociosas nuestras observaciones. Y en cuanto a la factura, resulta la joven tan expresiva y simpática, destaca tan bien la mancha por ella formada sobre el fondo obscuro de los volúmenes y del armario, hay tanta elegancia en la composición, tanta naturalidad en la actitud y en el semblante de la lectora, que cuantos elogios dedicáramos á la obra habían de parecer pocos.
            Por todas estas razones hacemos punto final, y aun creemos haber dicho más de lo que nos proponíamos.»

[Crítica contida em] Nuestros grabados. In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano IX, nº  465 (24 de Noviembre de 1890), p.351

 


Um Bibliófilo, quadro de Eduardo Grutzner
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano XI, nº 571, (5 de Deciembre de 1892), p. 789

Aquellos de nuestros lectores que hayan visto de cerca á uno de esos apasionados por los libros y podido apreciar la satisfacción que experimenta descifrando un códice raro ú hojeando un incunable de excepcional mérito , comprenderán el acierto con que el autor de Un bibliófilo ha sorprendido la actitud y la expresión de los tales sujetos, reproduciéndolas magistralmente en la figura de su lienzo. Todo en éste es hermoso: el fraile que tiene puestos sus cinco sentidos en el infolio, en cuya lectura se entretiene, es de una verdad maravillosa; el sillón de cuero en que se sienta, la mesa artísticamente  labrada en que apoya el libro, el tapiz que adorna un trozo de pared, los volúmenes por doliera esparcidos, los efectos de luz y otros detalles que sería prolijo enumerar, todo revela el genio de un artista de gran talla que domina la técnica y conoce sus más recónditos secretos, y de quién publicamos en el núm. 468 de La Ilustracción Artística un cuadro del mismo género y no menos bello que el que hoy reproducimos.

[crítica contida em: Nuestros grabados. In Illustracción Artística, nº 571 (5 de Deciembre de 1892), p. 794, col. 3 (do vol. corresp. ao ano XI)]

 

Críticos precoces, quadro de Overmann
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano VII, nº 365, (24 de Diciembre de 1888), p.420

 

A Primavera, quadro de Otón Strutzel
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano VIII, nº 439, (26 Mayo de 1889), p. 611

 

En classe [na sala de aula], quadro de Geoffroy, (Exposición Universal de Paris)
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano VIII, nº 390, (17 de Junio de 1889), p. 205

Cuidando á su hermanito
[Cuidando do seu irmãozinho], quadro de G. King
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano VII, nº 321, (20 de Febrero de 1888), p. 68

Los ingleses son especiales para pintar niños. Verdad es que los niños ingleses, blancos, sonrosados, respirando salud, invitan a la reproducción. Esto, unido á que pocos pueblos hacen vida de familia como el pueblo inglés, nos explica por qué sus artistas tienen pocos competidores en este ramo. El cuadro de King es verdaderamente un cuadro inglés.

[Crítica contida em: Nuestros grabados. In La Ilustracción Artística, nº 321, p. 66]

Leitura, quadro de D. Juan Llimona
(premiado na “Exposición general de Belas Artes” Barcelona)
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano X, nº 505 , (31 de Agosto de 1891), p. 553


A ti suspiramos, quadro de M. King
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano VIII, nº 428, (10 Marzo de 1889), p. 513

Leitura da Biblia, quadro de Davidson Knowles
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano VIII, nº 441 (9 de Junio de 1889), p. 628

Instrução religiosa en Marrocos, quadro de Hirsch,
gravado por Baude (Exposición Universal de Paris).
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano VIII, nº 411 (11 de Noviembre de 1889), p. 373

Estudo do Talmud, copia fotográfica do quadro de S. Hirszenberg
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano VIII, nº 376, (25 de Febrero de 1889), p. 79


Segundo o Midrash – uma colectânea  de investigaçãoes académicas dos significados possíveis dos textos sagrados –, a Tora que Deus deu a Moisés no Monte Sinai era simultaneamente um texto escrito e uma glosa oral. Durante os quarenta dias que permaneceu no deserto antes de regressar para junto do seu povo, Moisés leu a palavra escrita durante o dia e estudou o comentário oral durante a noite. Este conceito de um texto duplo – a palavra escrita e a glosa do leitor – implicava que a Bíblia admitia uma revelação em decurso, baseada nas próprias Escrituras, mas não limitada a elas. O Talmude – composto pelo Mishna, colectânea escrita das chamadas leis orais, que são um complemento dos cinco livros centrais do Antigo Testamento, ou Pentateuco, e o Gemara, a sua explicação em forma d debate – desenvolveu-se para preservar as diversas leituras acumuladas ao longo de muitas centúrias, desde os séculos V e VI (na Palestina e na Babilónia, respectivamente) até à época moderna, quando a edição académica definitiva do Talmude se publicou em Vilna no final do século XIX. (…).
            Perguntaram ao rabino Levi Yitzhak de Berdichev, um dos grandes mestres hasídicos do século XVIII, por que razão se encontrava ausente a primeira página de todos os tratados no Talmude da Babilónia, de forma que o leitor era obrigado a começar na página dois. “Porque, por muitas páginas que o estudioso leia”, respondeu o rabino, “não deve esquecer que ainda não chegou à primeira página”

Alberto Manguel in Uma História da Leitura.
 Lisboa : Presença, 1998, p. 100-101

 

Tranquilidade, quadro de V. Chevilliard (Salón de 1888)
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano VII, nº 341, ( 9 de Julio de 1888), p.230

Um deputado no Parlamento
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano VIII , no 408 (21 Octubre 1889), p. 350

Una Ninfa, cuadro de Guillermo Balmer
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano no VIII, nº 366 (1 de Enero de 1889), p.12

O Imperador Frederico da Alemanha no seu gabinete de trabalho
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano VII, nº 334, (21 de Mayo de 1888), p. 176



A morte da monja, desenho à pena de D. Antonio Fabrés
In La Ilustracion Artistica (Barcelona), ano X, nº  504, (24 de Agosto de 1891), p. 537